“ Machete murderer ”
Escrito por NAHUM DÁVALOS Martes, 07 de Septiembre de 2010 00:28

Juan Vallejo Corona asesinaba de la misma forma a su victimas con algún tipo de asalto sexual, con los calzones a los tobillos y los genitales expuestos, la mayoría eran trabajadores migrantes o vagabundos,
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NAHUM DÁVALOS
El día 19 de mayo de 1971 un granjero japonés se paseaba por un huerto de duraznos y se percató que alguien había cavado entre dos árboles unos hoyos semejantes a los de una tumba, y aunque alrededor de esa excavación había unas cuadrillas de trabajadores inmigrantes, éste se quedó intrigado por el hallazgo que había hecho y decidió regresar por la noche a ver qué era lo que ahí se encontraba; llegó al lugar con varios policías, que al escarbar encontraron un cadáver, el cual había sido apuñalado en el pecho y golpeado en la cabeza, ¿Quién era el asesino de esta persona?, ¿podría haber más cadáveres en ese terreno?, esta es nuestra historia criminal de este día.
Juan Vallejo Corona, conocido como “Machete murderer”, nació en México en el año de 1934 y desde muy joven viajó a California, a la ciudad de Yuba City, en donde se casó y formó una familia, procreó cuatro hijas y se convirtió en un afamado contratista de mano de obra, por lo cual era muy apreciado por los granjeros del lugar, a quienes les proporcionaba mano de obra barata, la cual conseguía de mexicanos migrantes que como él sólo buscaban un mejor modo de vida en los Estados Unidos.
El cuerpo del que hablamos al inicio fue encontrado precisamente en los campos en los que Juan Vallejo tenía trabajando a una gran cantidad de gente y correspondía a quien en vida se llamó Kennteh Whiteacre, a quien entre sus ropas se le encontró un pasquín de pornografía gay, por lo que las autoridades supusieron que se trataba de un homosexual y por esa razón los policías consideraron que no había motivo para alarmarse, a pesar de la horrible escena que se presenció durante el descubrimiento.
Unos cuantos días después fue hallado otro cuerpo en las huertas de durazno de la zona, dándose este descubrimiento el día 24 de mayo, cuando un tractor trabajaba en un rancho vecino; todos los obreros tuvieron que dejar de trabajar porque había partes de tierra colapsadas, por lo que nuevamente fue llamada la policía, que en esta ocasión encontró el cuerpo de un vagabundo, que se llamaba Charles Fleming, por lo que tras este descubrimiento la policía empezó a trabajar con más cautela para tratar de encontrar más cuerpos enterrados, sin embargo, no encontraron nada, hasta que un oficial descubrió un pequeño camino entre la vegetación, que los condujo a una enorme tumba colectiva.
En esa tumba colectiva fueron apareciendo uno por uno varios cuerpos, los cuales presentaban diferentes estados de descomposición, al grado que hasta se podía hacer una cronología del orden en que fueron asesinados, aunque algunos cuerpos difícilmente podían mantenerse completos, por lo que tuvieron que ser puestos en bolsas de plástico para que pudieran ser identificados más adelante.
No cabía ninguna duda, esa era una fosa que había sido producto de una sola mente criminal, puesto que todos los cuerpos presentaban signos de un mismo ritual de muerte, o lo que los especialistas llamaron una especie de firma, en algunos casos las víctimas aparecían con algún tipo de asalto sexual, con los calzones a los tobillos y los genitales expuestos, la mayoría eran trabajadores migrantes o vagabundos, pero todos presentaban heridas con arma punzocortante y golpes en la cabeza, algunos incluso presentaban un tiro.
La policía después de una ardua investigación llevó a cabo la detención de Juan Vallejo Corona, quien fue enjuiciado por un total de 25 crímenes y encerrado en una prisión de California, en donde los primeros años no la pasó bien, pues fue cosido a puñaladas por cuatro internos, dejándolo casi muerto y sin un ojo, sin embargo, Vallejo Corona logró recuperarse de las heridas y continúa pagando su condena hasta ahora.
Foto juan corona
La policía después de una ardua investigación llevó a cabo la detención de Juan Vallejo Corona, quien fue enjuiciado por un total de 25 crímenes.
Agustín Salas del Valle, “Jack el estrangulador”,
Escrito por COATZACOALCOS, VER. Sábado, 04 de Septiembre de 2010 00:47

También conocido como “El Matameretrices” la mayoría de sus víctimas eran prostitutas, a quienes llevaba al hotel, donde las golpeaba y las estrangulaba
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NAHUM DÁVALOS
En la Ciudad de México, durante los años 1989 a 1993 se registraron innumerables asesinatos de mujeres, principalmente de aquéllas que se dedicaban a la vida galante, lo que realmente puso a trabajar de manera ardua a las autoridades, que ya no encontraban la forma de dar con el paradero del responsable de todos esos crímenes cometidos en contra de estas mujeres.
En la historia criminal de este día les hablaremos de Agustín Salas del Valle, quien fue detenido como el principal responsable de haber cometido todos esos homicidios, lo cual nunca se le pudo comprobar oficialmente, pero a raíz de su captura los crímenes de las meretrices se detuvieron, por lo que hasta ahora la duda de si él era el responsable o había algunos más queda en el aire.
Agustín Salas del Valle, mejor conocido como “El estrangulador de mujeres”, “El matameretrices” o “Jack el estrangulador”, nació en la Ciudad de México en el año de 1964 y se le relaciona con por lo menos 23 asesinatos, de los cuales la mayoría de sus víctimas eran prostitutas, a quienes contactaba en las calles, algunas eran bailarinas, pero a todas sus víctimas las llevaba hoteles de la zona centro de la ciudad, en donde las golpeaba y las estrangulaba con alguna cuerda o con la misma ropa de ellas, para después envolverlas en colchas y meter los cuerpos debajo de la cama, llegando incluso a acuchillar a algunas de sus víctimas.
En el año de 1989 se registró el primer descubrimiento de un cuerpo de los que se le atribuyen a este asesino serial, fue en el Hotel Magnolia de la colonia Guerrero, en donde fue hallado el cuerpo de una prostituta, la cual fue golpeada y estrangulada, sin embargo, este caso pasó como desapercibido, siendo el inicio de una serie de muchos homicidios, los cuales le fueron adjudicados a este “Jack el estrangulador”.
Para el año de 1990 una sexoservidora de Garibaldi fue encontrada sin vida en el hotel Colombia, la cual había sido torturada y estrangulada, pero también presentaba una herida que le fue hecha con un picahielo en el cuello y fue en el mismo año en que dos meretrices más fueron encontradas en diferentes hoteles de la Merced, siendo en el Hotel Madrid donde se encontró el cuerpo semidesnudo de Sandra Rodríguez Padilla, quien tenía 30 años, la cual había sido golpeada y estrangulada con la correa de su bolso y fue en ese mismo día, pero en el Hotel Regina, que fue encontrada sin vida y con las mismas características Gloria Quinta Hernández, de 25 años.
A partir de ese momento iniciaron una gran cantidad de asesinatos de meretrices y la policía se encontraba completamente confundida, parecía que el asesino se esfumaba de le tierra y cada día que pasaba eran cuestionadas sus capacidades para poder encontrar a este nuevo asesino serial, que parecía divertirse con dejar en evidencia a la policía, pues en una ocasión escribió en el espejo de la habitación donde había matado a otra de sus víctimas las iniciales “LMB”, después dejó una clara advertencia cuando dejó el recado pintado con lápiz labial en el espejo donde decía “volveré”, fueron detenidas varias personas creyendo que sería el asesino que buscaban, pero los crímenes seguían y se dieron cuenta que a quienes habían detenido sólo eran aprendices o imitadores de este asesino, que seguía cometiendo sus crímenes.
En uno de sus últimos asesinatos su víctima fue estrangulada con una cuerda y con una botella rota fue herida en el vientre y en el pecho, su cuerpo fue hallado desnudo y con los brazos y piernas extendidas, también le arrancó el corazón y se lo llevó con él, por último dibujo con un lápiz labial en el espejo un círculo con una estrella dentro y con la sangre de la víctima pintó un rayo, una cruz y las siglas O y C.
Le detención de Agustín Salas del Valle se llevó a cabo el día 7 de agosto de 1993, confesando él el homicidio de “Estela”, a quien dijo que violó, golpeó y estranguló con su corbata, sin embargo, el caso de las prostitutas asesinadas nunca fue aclarado oficialmente, pero tras su arresto dejaron de presentarse los crímenes, pero la policía piensa que aparte de Agustín había otro asesino serial actuando por separado y varios imitadores, lo cual les dificultó en gran manera sus investigaciones.





