A propósito del Día Internacional del Implante Coclear
Escrito por José Luis Ortega Vidal Viernes, 26 de Febrero de 2010 04:14
Circunstancialmente, ayer me enteré de la celebración del Día Internacional del Implante Coclear, a la que el DIF Estatal y el Sector Salud se sumaron con una actividad en Veracruz.
El evento se llevó a cabo en el Parque Infantil “Rafael Murillo Vidal”, en Xalapa.
No pude estar allí -lo que lamento- pero al margen de las circunstancias que lo evitaron me sumo al festejo.
De acuerdo a la difusión, en nuestra entidad se buscó:
“El intercambio de experiencias a raíz del enorme apoyo que ha representado para los propios niños veracruzanos implantados y sus familias, el desarrollo de este programa gratuito. Cabe destacar que existen 31 menores con sordera profunda y que gracias a la intervención de la señora Rosa Borunda con este programa especial se han transformado las vidas de los pequeños e integrado al ámbito familiar, social y educativo”.
Desde un año atrás padezco una sordera profunda.
Confieso que antes de aquel momento y sus severas secuelas, no me habría interesado el tema del implante coclear.
Para una persona sana y alejada de alguien con esta problemática, lo común es que el tema le resulte ajeno; lo cual se entiende.
No es mi caso, ni el de mi familia, ni el de mis amigos y compañeros de trabajo.
Para mí, significa algo muy especial contribuir a la mayor difusión del trabajo con niños de sordera profunda que lleva a cabo el DIF veracruzano.
Se trata de un tratamiento sumamente costoso y muy difícil de sobrellevar desde todos los ángulos que lo conforman.
La atención de un implantado implica aspectos sociales, educativos, psicológicos, familiares, económicos y desde luego médicos.
La sordera profunda puede tener diversos orígenes; hay muchas personas que nacen con este problema y hay quienes lo enfrentan en su primera infancia.
En mi caso, se presentó a los 41 años y ha sido un verdadero milagro el desarrollo exitoso de su medicación.
Quiero compartir algunas vivencias al respecto.
Una de ellas es el acercamiento a los 31 niños.
Son pequeños pero un día tendrán claro que nadie los entiende tanto como ellos se entienden a sí mismos.
Y sabrán también que nadie los comprende como ellos se comprenden entre ellos mismos.
Al mismo tiempo, es importante que sepan que en el mundo hay muchas cosas que valen la pena.
Su familia vale la pena.
Instituciones como el DIF veracruzano, valen la pena.
En ambos casos, Dios se encarga de que todo vaya bien y pone al frente a personas que son una especie de ángeles de inigualable corazón.
Fui atendido con un implante coclear gracias al DIF de Veracruz.
El resto de mi vida no alcanzará para agradecer este apoyo y la valoración que hoy hago, cotidianamente, sobre el papel de la familia en la vida plena de un individuo.
Los médicos como el doctor Luis Martín Armendáriz, que me operó y hoy me ayuda en la rehabilitación, son parte del ejército de los ángeles; estoy seguro que ustedes lo conocen o lo conocerán.
Crezcan bebés.
Continúen día con día aprendiendo el divino idioma de los sonidos.
Ustedes son 31 y yo soy el número 32 de una lista de privilegiados a los que el DIF veracruzano devolvió al universo del lenguaje.
Hay muchos, aún, pendientes de ser atendidos.
Eso es labor de todos en la sociedad.
Es buena noticia saber que ustedes existen y que representan una obligación y un reto de todos para atender, en equipo, a los pendientes.
Gracias, señora Rosa Borunda de Herrera, gracias a su familia y a su esposo, el señor Fidel Herrera Beltrán.
Gracias, señora Zita Pazzi.
Dios nos dio la memoria para recordar de manera permanente la existencia de los ángeles.
Y a los ángeles les retiró las alas para que –básicamente- caminen entre todos repartiendo bendiciones.
Feliz Día Internacional del Implante Coclear para quienes lo gozamos y el deseo perenne de que el beneficio se extienda a los faltan.
Por siempre:
Coatzacoalcos, Ver., a 25 de Febrero del 2010
Un amigo y admirador agradecido.
José Luis Ortega Vidal
Hay quienes se empiezan a tomar en serio el tema político.
Escrito por José Luis Ortega Vida Martes, 23 de Febrero de 2010 02:29
(1) Armando Rotter Maldonado, en Coatzacoalcos, creó un mal chiste con la idea de ser candidato a la Alcaldía.
Y nadie, salvo él mismo, le vio la gracia a su invento.
Gloria Rasgado Corsi ha creado otro chiste: participará como aspirante a la candidatura del PRD para el gobierno estatal.
Hasta ahora sólo había un chiste sobre el tema: las ambiciones del nefasto y corrupto Arturo Hervis Reyes.
Doña Gloria, sinceramente, no da ni para su propia sonrisa.
Su caso, políticamente hablando, es un delirio patético.
Lo cierto es que más allá de los chistes y retratos crueles que hacen de sí mismos, personajes como Armando Rotter Maldonado y Gloria Rasgado Corsi ofertan un cuadro preciso de lo que es la izquierda hoy en día.
(2)
Dante Delgado Rannauro creó su partido, Convergencia, para satisfacer sus intereses políticos personales y los afanes de una personalidad megalómana que dejó de encajar en su cuna: el PRI.
En el 2004 Dante perdió las elecciones de gobernador, entre otros factores, por su exceso de confianza.
Fidel Herrera Beltrán inició aquella campaña muy temprano y en medio de un priísmo muy dividido al que, con humildad, le pidió la oportunidad de representarlo como gobernador.
El PRI le creyó y Herrera se encargó del resto: operó a la vieja escuela en unos comicios en los que simple y llanamente estaba en juego el poder, no la democracia.
Los panistas estaban aceitados y unidos en torno a una figura muy prometedora, la de Gerardo Buganza Salmerón.
Al foxismo le faltó visión en aquel momento. Al panismo estatal le sobró ambición.
Y a todos: el foxismo, el panismo jarocho y Buganza, les faltó oficio político, colmillo para operar antes y durante las elecciones del 2006.
La gente del panismo es tan hipócrita que ellos mismos terminan creyendo su discurso sobre la democracia.
Y en parte por eso perdieron con Buganza: se engañaron a sí mismos. En serio, se creen demócratas.
¿Y la izquierda?
Dante Delgado Rannauro, para empezar, nunca ha sido de izquierda.
Siempre ha sido un hombre del PRI; o como dicen los priístas en su curiosa jerga: un hombre del sistema.
En el 2004 Dante perdió, entre otros factores, por su vanidad.
Llegó tarde a una elección que creyó ganada.
Creyó, en serio, que la suya era una personalidad histórica; que bastaba su nombre, su presencia, su pasado, para obtener los votos necesarios y ganar, simplemente ganar.
No fue así.
El pasado no fue suficiente y la imponente figura que Dante ve en torno a sí mismo, tampoco le alcanzó.
A Dante lo traicionó y lo traiciona el espejo.
No obstante, en el 2010, el creador de Convergencia parece más consciente de sus límites.
Es aliado del “Peje” Andrés Manuel López Obrador, pero al mismo tiempo ha sido respetuoso de lo que queda del PRD.
Con cierta humildad, el alvaradoreño-cordobés busca la alianza PRD-Convergencia-PT.
Piensa en un PAN dividido por una eventual salida de Gerardo Buganza, pero no bromea cuando se queda callado ante la pregunta sobre su posible declinación ante el aún panista.
Es obvio que Dante no declinará jamás.
Narciso se lo impide.
No creó Convergencia para eso.
Cree que sólo él tiene derecho y ha trabajado muchos años al respecto.
Y en esta característica de la personalidad del Senador, acaso esté uno de los factores que le irán en contra, muy en contra, el próximo 4 de julio.
Pero hay más: el PRD está hecho pedazos. Más que dividido, el PRD está convertido en un circo al que le crecen los enanos y cuyos payasos se han peleado con la gracia.
Dante, en Coatzacoalcos, hace bien en impulsar a Amado Cruz Malpica. El abogado es de lo escasamente serio que tiene el perredismo local.
Y en Veracruz puerto, Dante se apoyará en el doctor Mauro Loyo Varela, el cardiólogo de cabecera de Miguel Alemán Velasco.
Como Amado y Mauro, Dante requerirá de 210 aspirantes a igual número de Alcaldías.
Sin esa infraestructura, perderá inevitablemente.
Hay muchos priístas que durante años han soñado con el regreso de su ex jefe.
Los priístas, sin embargo, son pragmáticos.
No les gustan los perdedores.
No irán al pozo junto a Dante.
Sólo irán con él si les garantiza trabajo durante los próximos seis años.
Si lo ven débil, lo dejarán solo y Dante perderá.
Hay señales negativas de momento.
Javier Duarte de Ochoa inició su campaña por la gubernatura desde el año pasado.
Miguel Ángel Yunes Linares hizo lo propio meses atrás, también.
Dante, una vez más, inicia tarde.
Es un hombre muy pagado de sí mismo y no aprendió la lección del 2004.
Pero más aún: en Coatzacoalcos, Amado Cruz Malpica no alcanzará para satisfacer a tribus como la de Gloria Rasgado Corsi y Armando Rotter Maldonado.
Son insaciables.
Y el perredismo está lleno de eso en todo el estado de Veracruz.
Por otra parte no se aprecia un Convergencia sólido.
No se observa un PRI dividido lo suficiente como para acercarle votos al ex jefe.
Y por lo que hace al PRD, es un partido que intenta repartir humor y sólo inspira asco.
Para que Dante Delgado Rannauro gane el 4 de julio necesitará algo más que su soberbia: deberá demostrar que en su circo, él es el mago.
Ya se verá.


